> Río Vivo: diciembre 2008

domingo, 21 de diciembre de 2008

Patos al límite


Pasado el solsticio de invierno los días progresivamente van alargándose y con ello el fluir de las hormonas. Los verdecillos llevan un par de semanas haciéndose notar y las gallinetas están todavía más alteradas. También algunos ánades reales o azulones (Anas platyrhynchos) inician las primeras escaramuzas amatorias. Difícil tiene estos patos la perpetuación de la especie en este tramo del río. Primero porque le han puesto difícil elegir la pareja adecuada con tanto pato y tanta pata doméstica, que si bien presenta un aspecto rollizo, sus kilos de más originarán híbridos, que en muchos casos, no tendrán capacidad de volar. Tampoco es fácil encontrar el lugar adecuado para instalar el nido, a salvo de riadas y ratas. Y, por si fuera poco, los patitos tendrá que día a día librarse del acecho de gatos y perros que pululan por las orillas. A pesar de que las patas hacen todo lo posible por poner a salvo sus extensas polladas. Recordamos como una hembra se precipitó delante de sus crías deteniendo su marcha cuando estas se dirigían confiadas a la zona donde acechaba la tortuga mordedora.

Pero para original, la pata que cada año pone sus huevos en la cornisa del muro de protección que circunda el Río. Esta hembra nos muestra el porqué de su discreto plumaje en contraste con los llamativos colores de los machos, ya que tiene la capacidad de hacerse invisible a los cientos de ciudadanos que transita diariamente a poco más de un metro de su nido. Por lo que sabemos no le ha ido mal la cosa, ya que los abueletes que le siguen la pista año tras año, nos informan si los huevos eclosionaron o no, con mayoría de años de reproducción exitosa. Si usted tiene curiosidad por conocer a esta anátida no intente preguntar a estas personas el lugar exacto donde empolla el animal, ya que la protegen guardando escrupuloso secreto. Y eso, que sería digno de ver cuando los patitos rompen el cascarón y se lanzan al vacío desde una altura de ocho metros en busca de un remanso donde darse su primer chapuzón.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Primera cita de Tarro blanco (Tardona tardona)

Tres tarros blancos (Tardona tardona) se dejaron ver el pasado 8 de diciembre siendo la primera cita de esta especie en la zona, esa misma mañana también fue observada una avoceta (Recurvirostra avosetta).

Cormorán grande (Phalacorax carbo)


Hace 40 millones de años que aparecieron los primeros cormoranes, muy similares a los que cada año invernan en el Río. En esos 40 millones años esta especie apenas si ha evolucionado, síntoma de su excelente adaptación al medio. Este ave es capaz de en pocos minutos pescar lo necesario para mantenerse viva, 400 gramos de pescado. Esta eficacia la consigue con un cuerpo hidrodinámico, unas plumas que se empapan para burlar el Principio de Arquímedes, unos párpados transparentes... y si estas cualidades individuales fueran insuficientes, es capaz de aliarse con otros congéneres y realizar pescas conjuntas. Algunos pueblos asiáticos se dieron cuenta de este portento y adiestraron cormoranes y se ahorraron las redes.

Pues bien, asómbrense los "pescadores", a pesar de esa eficiencia en 40 millones de años estos animales no acabaron ni con las truchas, salmones, barbos, etc., todos esos peces que hace apenas un siglo eran abundantísimos. Mientras que cien años de agresiones al medio fluvial y lacustre: vertidos, desecaciones, embalses, introducción de especies exóticas, etc., etc.; han puesto contra las cuerdas a nuestra ictiofauna. De hecho, posiblemente, la última extinción conocida de un animal en Andalucía ha sido precisamente un pez, la bogardilla. Así que antes de inventar un jueguecito que consiste en matar cormoranes; trabajen, luchen, presionen, para preservar y restaurar nuestros ríos y lagos.
Gracias a la protección que les da vivir en una ciuadad, nuestros cormoranes se dejan ver con facilidad y así frente a la Plaza del Potro podemos observarlos a placer, mientras se afanan en capturar alguna carpa.