sábado 31 de octubre de 2009

El tesoro del río


“Cuando yo era un niño vivía en una vieja casa, en la cual, según contaba la leyenda, había un tesoro escondido... Mi casa escondía un secreto en el fondo de su corazón” tomado de El Principito

Nuestro río también esconde un tesoro, la nutria. Casi siempre pasa inadvertida, nadando sin hacer ruido, a la luz de la luna. Pero de vez en cuando se deja ver y los afortunados sienten que su corazón se acelera, haciendo escribir a un muchacho que su contemplación le proporcionó “la mejor tarde de mi vida de naturalista”. Isaac Ruiz, el autor de la foto, es un privilegiado por poder observar así a pocos metros a este magnífico mamífero cuya anatomía se ha ido haciendo con el agua.

Por eso el río es y puede ser una gran escuela, no sólo porque en plena ciudad acontece los ciclos de la naturaleza, los procesos de erosión y sedimentación, la historia de un pueblo ligado al Guadalquivir... Sino también, porque permite el asombro, la sorpresa ante lo vivo, en su imprevisibilidad ... sentimientos que hacen arraigar actitudes como las ganas de aprender y descubrir; el respeto y aprecio de cuanto nos rodea; el saber disfrutar de lo cotidiano...

Está muy bien los centros TIC, la realidad virtual es magnífica, pero donde se ponga la realidad realidad...

martes 13 de octubre de 2009

Morador de rocas

La maravilla de la migración, que este año era el eje sobre el que ha girado el “Día de las Aves”, permite que cada estación sea una oportunidad para observar distintas especies de aves en un mismo lugar. Si en primavera carriceros y ruiseñores comunes llenan con su sonido los Sotos de la Albolafia otras son las aves que llenan ese vacío durante los meses invernales.

Entre esas aves hay alguna como los zorzales alirrojos (Turdus iliacus) que provienen de la Taiga, otros aunque en este tramo del Río se presentan como invernantes son nidificantes a escasos kilómetros, como la tarabilla común.

La Saxicola torquata que literalmente significa “Morador de rocas con collar “ (es evidente que quien le puso el nombre científico es también el que hace el guión de los indios en las películas del Oeste) es un pájaro que llama la atención: la cabeza negra bordeada por un collar blanco, un pecho rojizo y el hábito de posarse al descubierto para desde ahí lanzarse a la caza al vuelo de los insectos se pone a su alcance.

Es un ave fácil de identificar salvo que nos encontremos con otra especie de tarabilla, la tarabilla norteña (Saxicola rubetra, “Morador de rocas matizado de rojizo”), presente aunque de forma escasa en los pasos primaverales y otoñales. Con un poquito de experiencia, una guía de aves en las manos seguro que distinguimos una de otra.

Otra tarabilla, la tarabilla canaria (Saxicola dacotiae) tiene limitada su distribución a la Isla de Fuerteventura, y tiene tal apego a aquellas islas, a las tierras majoreras, que es imposible observarla en ningún punto de la Península. Una variedad de esta tarabilla habitaba en Lanzarote y la islotes de Alegranza, hoy es un silencio más, un indicio entre muchos de que algo no marcha bien

martes 29 de septiembre de 2009

Día de las aves

viernes 14 de agosto de 2009

Gaviotas de interior

Hace un par de semanas escribí un artículo con algo de guasa en el que afirmaba que se había notado un aumento en la presencia de gaviotas en nuestro Río como consecuencia del anuncio de la creación de una Playa Fluvial en el meandro de Miraflores. Al cabo de dos semanas creo que debo hacer algunas rectificaciones. En primer lugar, porque el proyecto que apareció en prensa no parece ser que es el mismo que pudiera materializarse. Se podrá estar o no de acuerdo con la intervención proyectada, la ciudadanía tendrá que valorarlo, pero al menos merece un respeto. Y, sobre todo, no es mi intención confundir a quienes se entusiasman con el conocimiento natural del Río con datos erróneos, hoy, y lo digo bien clarito las gaviotas reidoras (Larus ridibundus), sombrías (Larus fuscus) y patiamarillas (Larus michalensis) son más raras de ver en la Ribera que hace unos años, y por supuesto nunca una tortuga boba vendrá a poner sus huevos en las orillas del Guadalquivir, le pese a quien le pese. Lo más, algún galápago leproso.
¿Qué significa esa rarefacción de gaviotas?¿qué el río pierde diversidad? Todo lo contrario, indica un mejor tratamiento de las aguas fecales y de los residuos sólidos urbanos.
Así, antaño era frecuente observar pequeños bandos de gaviotas reidoras sobrevolar los vertidos fecales esperando trocitos sustanciosos que llevarse al pico. A pesar del mal olor era curioso seguir la metamorfosis del plumaje de esta bonita gaviota al llegar la primavera.
También era un espectáculo los inmensos bandos de gaviotas sombrías y patiamarillas que hacían escala en el afloramiento de margas a la altura del Puente del Arenal (hoy por desgracia desaparecidas por un inadecuado dragado) en sus viajes diarios entre el Vertedero de la Carretera Granada y el Embalse de Puente Nuevo.
Actualmente la gaviota reidora se deja ver de vez en cuando en los meses invernales, alguna pareja de patiamillas patrulla la zona y bandos más pequeños de gaviotas sombrías sobrevuela cada tarde nuestra ciudad.
Y la moraleja de la semana, en un medio sano las especies oportunistas se mantienen a raya, lo mismito lo mismito que ocurre en nuestra sociedad.
 

lunes 3 de agosto de 2009

Colores frente a grises


Mientras que si sí que si no con el Palacio de Congresos, los taludes formados en las catas arqueológicas están siendo ocupados por dos especies de aves que hacen sus nidos horadando la tierra: el avión zapador (Riparia riparia) y el abejaruco común (Merops apiaster).

El primero ha pasado desapercibido entre paseantes al ser percibido como una “golondrina” de tantas, el segundo ha llamado la atención por sus vistosos colores. Siendo de las aves más bellas de cuantas crían en la Península Ibérica.

Quizás fue su llamativo plumaje quien le llevó a que cada año mine la tierra para ocultarse en galerías de entre 60 y 150 centímetro de longitud, con un movimiento de más de 1,5 kg de arena. O tal vez fue al contrario, los nidos ocultos bajo tierra les permitieron evolucionar hacia libreas poco crípticas. Sea como fuere, la hembra pondrá al final de estas galerías 4 ó 5 huevos. Lo que ocurría dentro del nido dejó de ser un misterio hasta que las cámaras del Hombre y la Tierra invadieran su intimidad en lo que sería el preludio de Gran Hermano. Los y las espectadores vimos, en diferido, la regla por el que estas aves repartían el alimento a sus pollos: “más golpes da el que tiene hambre”; mientras que la pareja caza libélulas, abispas, abejorros, abejas y otros insectos, los polluelos se lían a picotazo limpio; quien venza esperará al adulto en la galería, el resto permanecen de cara a la pared. Los relevos se dan cuando los pollos dejan de tener apetito.

Pronto los abejarucos volverán a sus cuarteles de invierno, se irán como llegaron ruidosos y bellos; tal vez la próxima primavera estén ausentes del paisaje de nuestro Río, en su lugar los cimientos del edificio del Rem Koolhaas . Esta por ver si el Palacio traerá trabajo y bienestar para quien lo necesita pero seguro que habremos perdido esas pequeñas cosas que nos alegran la vista.

Esta mañana he oído por la radio el anuncio de la muerte de José Luis Villegas representante de la AVV Axerquía en la Plataforma por un Río Vivo. A su extenso curriculum de luchador se sumó su compromiso por una Ciudadanía cercana a su querido Río. Un abrazo amigo.

miércoles 15 de abril de 2009

El ruiseñor bastardo y el banquero



Cuentan que en las riberas de ríos y arroyos de Al-Ándalus existía un ruiseñor con largas alas y cola de golondrina. Dicen también que las plumas externas de la cola eran muy apreciadas porque tenían la capacidad de validar toda clase de vínculos que se pudieran establecer entre las personas. Así que pactos de amor y amistad eran rubricados con sus rectrices, que es como los ornitólogos llaman a estas plumas.
No crean ustedes que por ser apreciadas eran muy usadas, al contrario conscientes aquellas gentes de la fragilidad del amor y amistad; preferían cuidarse día a día antes que fijar pactos eternos.
Sólo las poetas y los poetas se arriesgaban a tales aventuras. Y buscaban, y buscaban entre la maleza las plumas mudadas; ya que ni por asomo se les pasaba por la cabeza arrebatárselas a los ruiseñores... Así son los poetas y las poetas.
Todo hubiera seguido igual a no ser que al cabo de años o quizás siglos, tan extraordinarias propiedades llegaron a oídos de Medicis y Botines; y al instante dedujeron que tales plumas serían geniales para hacer pagarés y otros inventos bancarios.
Como el afán de lucro no tiene hartazgo emprendieron intensas cacerías por el Sur peninsular. Se dice que miles de cadáveres mutilados de estas aves cubrían las orillas del Gran Río.
Y así hubiera acabado la historia a no ser por la intervención del “Azar y la Necesidad” que los salvó de una segura extinción. Primero volviéndolos esquivos y escondidizos, después haciendo que progresivamente sus rectrices se hicieran más pequeñas hasta desaparecer.
Como todo en está vida está relacionado, tales mutaciones produjeron un alarmante disminución del stock de plumas de ruiseñor, y como la avaricia de lucradores, no paraba de crecer, la demanda no pudo acomodarse a la oferta y cada vez se hacían pagarés con importes mayores, tan mayores que multiplicaban por no sé cuantos el valor de las cosas. Lo demás ya lo sabemos el estallido de la burbuja financiera, la crisis, rebeliones y desesperaciones...
¿Y qué pasó con nuestro ruiseñor? Como a todo subversivo se le calificó de bastardo, se convirtió en el único paseriforme europeo con diez plumas en su cola y se le obligó a andar oculto en la maleza buscando arañas, pulgones y otros invertebrados.
Así que cuando paseen por el Balcón del Guadalquivir en los días más fríos de enero, cuando carrizos y eneas se hayan mudos por el hielo, un fuerte “te vi, te vi, te vi” nos recuerda que este pajarillo sigue atento al acecho de especuladores y banqueros.

sábado 21 de marzo de 2009

Iniciativa por el Río


La Plataforma por un Río Vio ha puesto en marcha la "Iniciativa Ciudadana por el Río" por la pretendemos que todos los ciudadanos y ciudadanas que así lo deseen puedan tanto sumarse a esta "Iniciativa" como hacer aportaciones a la misma. Con esta propuesta queremos potenciar que el tramo urbano de nuestro Río sea un espacio donde puedan compaginarse el ocio con el incremento de los valores naturales; un lugar donde propiciar aprendizajes significativos sobre nuestra historia y el medio con la recuperación de oficios tradicionales ligados a las riveras, etc.

El video de arriba es una ilustración de esta propuesta.

Para sumarte o enviarnos sugerencias lo puedes hacer a través del correo: iniciativaporelrio@gmail.com

martes 10 de marzo de 2009

Andarríos


A pesar de las lluvias caídas el caudal del Guadalquivir es más bajo del que cabría esperar en un río de esta entidad en el mes de marzo; no podemos olvidar que en todos sus afluentes importantes se han construido embalses. Una amplia franja de limo se extiende entre las eneas y el agua. Allí corretean diversas aves: lavanderas, bisbitas y algún que otro ejemplar del orden de las limícolas. Sin duda, que el número de limícolas, tanto en especies como en individuos, no se acerca ni por asomo al que se puede encontrar en los lodazales de las marismas andaluzas, donde el movimiento de lo bandos de chorlitos, correlimos, agujas y zarapitos es espectacular. Todos y todas sabemos donde abundan esas cosas ricas que se llaman moluscos y crustáceos base de su dieta, también gusanos e insectos. Esta explosión de vida es explicada por los news creacionistas porque el mundo es reflejo de Dios y éste es la mar de salao.
Pero hay aves que huyen de la masificación de la costa y les va eso de la montaña, y ahí está nuestro andarríos chico (Actitis hypoleucos) corre que te corre, río arriba, río abajo buscando bichitos a los que hincarle el pico. Y como los recursos alimenticios son aquí más escasos cada pareja de andarríos ocupara un kilómetro de cauce en el que obtendrán sustento para sí y sus crías, normalmente cuatro.
Este limícola prefire los ríos de montaña y es más frecuente en la mitad norte peninsular de hecho no tenemos la certeza de que anide en esta zona, aunque es probable. Es fácil verlo en los meses invernales y en los pasos migratorios, lo encontraremos correteando o posado en una roca mientras balancea continuamente el culo, de arriba a abajo; con la noble intención de que otros ejemplares de su especie sepan que anda por allí y así evitar conflictos innecesarios.

lunes 16 de febrero de 2009

Primeros aviones


Bartolomé Olivares como coordinador del Aula de Naturaleza del Centro Penitenciario de Córdoba me propuso que explicara a los reclusos los valores naturales del tramo urbano del río Guadalquivir. Durante la hora y media que duró la sesión los nombres oficiales de las aves se mezclaban con los nombres locales, así el jilguero fue identificado como colorín, el verdecillo como chamarí y los mosquiteros como pichirichis o pinchauvas. Demostrando los participantes un gran conocimiento de nuestra fauna.
De vez en cuando, alguno de estos ciudadanos hacía alusión a los problemas que tenía el Río: contaminación con pesticidas provenientes de una agricultura intensiva, la basura que arrastran las aguas devaluando un hermoso paisaje, obras millonarias para proyectos inútiles... Desde luego que aquello no era un auditorio que se limitaba a oír sino un grupo de personas comprometidas por un medio ambiente más sano.
Acabamos la sesión del taller presentando la iniciativa de la Plataforma por un Río Vivo, potenciar este espacio urbano y fluvial como un lugar par un disfrute tranquilo para la ciudadanía a la vez que un enclave natural lleno de vida. También se entusiasmaron con la idea, nos desearon suerte y todo su apoyo.
A la salida vi los primeros aviones comunes (Delichon urbica) de la temporada; en una cornisa de la Prisión, casi al alcance de la mano, preparaban sus nidos. Inmediatamente me acordé de aquellos aviones que en las proximidades del Molino de Martos despeluzan las eneas para que sus semillas hagan los nidos más confortables.
El encuentro con estas personas, la luz de una tarde soleada y estas aves me dieron la sensación de que las entrañas de la tierra preparaban una nueva Primavera, un parto de una sociedad sin clases ni cárceles, un nuevo modo de producir y vivir con menos para que todos y todas vivamos mejor. Una sociedad donde los aviones anidan al alcance de la mano.